TAL COMO SOY







Mientras te espero, coloco los pies desnudos dentro de mi calzado viejo. Verás las suelas desgastadas y las esquinas roídas por los roces, pues mi camino ha sido arduo y las cuestas empinadas. 
Pero cuando me encuentres me sentiré en casa y, al quitarlos aliviada, te mostraré que lo que hay dentro es una piel suave con huesos torcidos por el esfuerzo; pero sin calcetín que los camufle, sin medias tintas, sin dobleces. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

NARRACIÓN DE NAVE LLAMANDO A TIERRA.

UN VASO MEDIO LLENO Y MEDIO VACÍO

EL MONSTRUO DE LA CASA